-Me cago en tus putos...-
-EH TSH TSH Esa boquita-
-Coño no me toques los ovarios que me estás poniendo de los nervios-
¿Desde
cuando había cedido a la hora de realizar una locura como aquella? No
es que se tratara del tipo de chica que no tuviera ideas alocadas, ideas
que la hacían quizás meterse en problemas que le provocaban dolores de
cabeza si no que a su vez, habían hecho de ella quizás una mujer que en
tan solo dos años había conseguido que su vida se hubiera convertido en
absolutamente todo lo contrario a lo que había podido imaginar. ¿Quien
lo dijo? Aquellas noches que compartía con tres simples desconocidas
mediante una pantalla de ordenador, soportando no solo quejas ante cosas
tan estupidas como un simple ruido o gritos que podían dar dolores de
cabeza cuando provenían de una de las integrantes de aquel pequeño
circulo que a pesar de ser grande cuando de distancia se trataba era lo
suficientemente fuerte como para conseguir algo como aquello.
Una
tarde y una locura habían hecho de una amistad como aquella una forma
de vida que se había convertido no solo en un día a día si no tambien en
una pequeña supervivencia cuando unos billetes de avión fueron
comprados para así meses despues poder compartir una experiencia
practicamente inesperada. Muchos decían que estaba mal de la cabeza al
confiar su vida al nombre de tres "desconocidas" a ojos de los demás
pero a pesar de ello no había nada que pudiera conseguir que volviera
sus pasos atrás y mucho menos que dejara de vivir su vida de aquella
manera que a pesar de ser complicada, ahora era la que hacía que en su
rostro a los malos momentos pudiera poner buena cara gracias a lo que la
rodeaba.
-
Esto es una puta mierda ¿Lo sabes?-
Dijo aquella rubia de ojos color miel una vez irrumpio en el baño donde
se encontraba ella acomodando aquel maquillaje que resaltaba sus ojos
castaños que había decidido ocultar una noche más tras aquel azul cielo
que conseguía que cualquiera se volviera sobre sus pasos para
observarla.
-
¿¡Wae!? ¿Yael no te vuelve a dejar jugar?-
Contesto al instante con aquella manera tan clasica de ella en la cual
el coreano decoraba la frase de forma no solo propia si no a su vez
original-
-
Exacto ¿Puedo matarla? Espera ¿A donde vas? ¿Tienes concierto hoy? ¡Me vas a abandonar tu también!
- Dramatizando, como de costumbre, al menos podía agradecer que esta
vez no le diera uno de aquellos arrebatos a la hora de tirarse al suelo y
abrazarse a su pierna tratando que aquella noche no saliera de la casa.
¿Confianza? Era normal, aquella convivencia no solo era un simple
ahorro a la hora de no tener que pagar un alquiler al completo si no que
tal y como habían podido aprender todo aquel tiempo que habían pasado
juntas había conseguido que entre tan solo cuatro jóvenes pudiera nacer
un completo sentimiento fraternal que las hacía ver como una pequeña
pero a su vez gran familia. Era distinto, perdón, jodidamente distinto,
vivir de aquella manera, compartir tu vida junto a tres personas más que
a pesar de haber conocido tras una vida completamente paralela ahora
era como si hubieras pasado toda una vida a su lado ¿Echar de menos a su
familia? Realmente lo hacía y es que desde un principio el abandonar su
casa aunque había sido en parte un gran alivio también le había
ocasionado un gran dolor de cabeza. No debía soportar las tonterías de
su hermano, hermano que al fin y al cabo, a pesar de saber que era un
completo trasto podía echarle en falta en ciertos aspectos de la misma
manera que su madre ¿Donde estaban aquellas noches locas? Llegar a casa
completamente borracha en compañía de ella como si de una amiga más se
tratara...Aunque ¿Para que mentir? Cuando de a beber se trataba podía
decir que no lo había olvidado y mucho menos sabiendo que aquella rubia
era en muchas ocasiones completa cómplice en aquellas noches de
desenfreno que en ocasiones presenciaban.
-
¡Admitelo! te vas a tirar al buenorro de tu grupo, al de los ojazos...¡Andrea, asamblea general!
- Grito al instante haciendo así que en la mulata se afianzaran
aquellos grandes ojos ante la sorpresa de sus palabras no porque su
compañera estuviera diciendo alguna locura si no más bien porque era
algo sobre lo que le encantaba bromear y con ello "tocarle los ovarios"
pero de buena manera.
-
¿Pero que ha pasado?-¿Como
coño lo conseguía? Aquella velocidad que tenía a la hora de acceder a
los sitios muy a pesar de que en ocasiones era dificil hasta el hecho de
sacarla del sofá ante su gran pereza. Si, era una perezosa pero a pesar
de ello cuando se trataba de cotilleos era la primera en estar ahí y
más aún cuando se trataba de cosas referidas a chicas de la casa.
-
Aigo...¿Has dejado sola a Yael en la habitación?-
-
¡Si pero os estoy escuchando! Andrea se ha llevado el mando de la televisión como trofeo, eso o tiene cleptomanía-
-
Coño, no me he dado cuenta ¿Qué hacía yo con el mando?-
Frunció el ceño bajando la mirada hasta este antes de alzarse de
hombros y mirar a sus dos compañeras expectante ante tal supuesta
"asamblea" como mismamente había indicado la tan "gritona" de la rubia. -
¿Qué haces tan arreglada? Omg...Vas enseñando mucho cacho, tu quieres temita hoy... Se nos esta desmelenando Nadine.-
-
¡COCHINA! AHH CABRÓN NO ME DISPARES-
-
Hazte la dura y no abras las piernas rápido, así le jodes un rato ¿Tienes condones?
- Asintió convencida ante lo que decía antes de apartar a la mulata de
delante del espejo y abrir aquella puertita para sacar el neceser de la
menor sacando de este unos pequeños paquetitos antes de tenderselos,
ganándose así no solo una mirada sorprendida de la anterior nombrada si
no a su vez una exaltación por parte de la menor.
-
What the fuck ¿Qué hacía eso metido en mi neceser?-
Dijo antes de con rapidez arrebatarle este a la mayor mirando dentro de
este. Nunca había tenido intenciones de meter estos en tan lugar no
porque no tuviera intenciones poco atrevidas si no más bien porque
¿Quien diablos va a meter eso ahí junto a las cosas de aseo personal?
-
Encima que me preocupo porque no nos traigas sobrinos tan temprano te quejas ¡Ya te vale! -
-
Pero
pero...¡Que no me voy a tirar a nadie! Que solo tengo que ir a un
concierto, quizás tomo algo despues pero anyways que estoy aquí pronto I
promise. Oh my god- Dijo alucinando por todo lo que acontecía
pero sin poder evitar no reirse, tomando aquel presevativo y volviendo a
meterselo a Andrea en el neceser recibiendo un "WTF" de su parte cuando
hizo algo como aquello. No es que fuera una chica inocente, claro
estaba aunque tampoco disfrutara de manera excesiva ni nada parecido, de
cierta manera era algo conservadora hablando de ciertas cosas no porque
renunciara a estas si no porque más bien se apreciaba bastante en ese
sentido. Le gustaban los chicos, era obvio pero el respeto era algo que
no podía pasar por alto sabiendo el tipo de hombres con los que se había
topado en su juventud y de los cuales prefería no saber absolutamente
nada.
Recogió así sus cosas, escuchando las mil y una paranoias
que circulaban no por los pensamientos si no más bien por la boca de sus
amigas que fuera haciendo acto de presencia en aquel lugar o pegando
algún que otro grito desde la otra habitación hablaban del asunto de una
manera lo suficientemente animada como para que alguna risa
desconcertada saliera de aquella a la que habían nombrado el objetivo de
la noche. No es que tuviera tiempo, realmente había ganado la afición
de llegar tarde y sacar un poco de quicio a aquellos que la esperaban
por las noches y es que estos mismos ya se encontraban debajo de aquel
enorme edificio de la ciudad, mandando ciento y un mensajes a la bandeja
de entrada de su teléfono móvil a modo de queja
-
They will kill me. Llego tarde, os amo, en serio pero no quiero quedarme sin mi preciada cabeza-
Y tras decir palabras como aquellas se abrió paso entre las que se
encontraban obstaculizandoselo y fue prácticamente corriendo hacia la
habitación, pasando por al lado de la pelirroja que se encontraba
jugando y cogiendo su bolso lo más rapido posible antes de observar unos
segundos la pantalla y observar como mataban a su personaje -
¡ELI HAN MATADO A YAEL!-
-
Y tengo hambre así que voy a pedir algo de comer-Contesto antes de coger el teléfono móvil que tenía al lado -
Y tu te lo vas a perder por perra, que te pegas el día en la calle ahora-
Tan agradable como siempre aunque para que mentir, aquel era su mayor
encanto algo que hacía que sin remedio todas las de la casa no tuviera
otra opción que no fuera la de adorarla de una manera que ni ella misma
llegaba a comprender.
-
Mañana frikeamos toda la noche, sea viendo buenorros por la tele o lo que sea. De verdad. Me voy corriendo ¡gutten nacht!-
Y tras decir palabras como aquellas, sufrir la estampida de la rubia a
la hora de correr hacia la habitación y placar a la mayor de la casa
seguida por la menor de esta pudo por fin no sol acceder hacia aquella
puerta que marcaba la salida de la casa si no también recibir aquel
brazo masculino que se coloco tras sus hombros una vez irrumpió ante el
portal de aquel enorme edifico que destacaba ante la oscura noche de una
capital como la de Seúl.